28 dic 2006

Navidad a los 31

halieth

Navidad para mí a esta altura de la vida consta de dos etapas.

En mi ciudad hay una reunión multitudinaria en un lugar llamado "Mercado del Puerto", donde se concentran los jóvenes y no tanto
a formar parte de un ritual medio raro que consiste en bañarse en sidra, en cerveza o agua (a no olvidar que acá es verano) , bailar al son de cualquier cosa que esté tocando, cargarse (en el sentido de flirtear) a todo el/la que pase, y comer carne, mucha carne.

Ese es mi programa del 24 al mediodía, desde hace unos cuantos años. Y tiene el gustito especial del desenfreno. Tengo acompañantes acordes, un amigo y una amiga que se prestan a todo, y con los cuales me divierto mucho.
Entonces... como es de esperarse, termino borracha, empapada en sidra, y con sueño a eso de las 4 de la tarde.

A casa a dormir la mona, me despierto a las 9 de la noche, para descubrir que me han llamado durante toda mi siesta, que he hablado cosas incongruentes con la mayoría de los que me llamaron (no entiendo el motivo por el cual atiendo el teléfono borracha...) y que me quedan 20 minutos para estar vestidita (de rojo, de preferencia) y en la casa de mi hermana, para la cena familiar.

Lo que vendría a ser la segunda etapa...

Sobrinos, dos hermanos y cuñado (este año sentí la falta del medio limón, que se hacía presente para sexo navideño después de la cena...).
Después lo usual, comer de todo y demasiado, tomar refresco solamente, con la consecuente queja de mi cuñado que siempre lo dejan solo con la cervecita, abrir regalos los niños, y mirar fuegos de artificio desde la terraza.

No será la Navidad que nos vende la tele, pero está bastante cerca de una navidad de carne y hueso, de las que seguro sentiré nostalgia en el futuro...

3 comentarios:

pluton dijo...

En definitiva, que el dia 25 con dos resacas, la de la tarde y la de la noche, y encima sin sexo... no parece muy prometedor!!!!

YO dijo...

Jajaja, es verdad

Unknown dijo...

es la típica "navidad" de cuando eres "joven", ains... si, lo echarás de menos...