23 may 2007

Volviendo sobre mis pasos


He vuelto a pasear por donde corría de pequeña. He comido platos que hacía años que no probaba. He recordado el verde irreal que lo inunda todo. He abrazado, besado, hablado y simplemente "estado" con gente con la que no puedo estar todo lo que me gustaría.

Y sigo riéndome y disfrutando con lo que me rodea, porque no me queda más remedio que admitir que la vida es generosa conmigo.

Ahora ya no todo es igual. Yo miro con ojos más críticos, me callo cosas que antes habría dicho porque sé que no vale la pena decirlas, ya no arriesgo sólo para demostrar que puedo e intento sonreir y callar cuando no hay nada más que decir.

Y estoy viviendo cada minuto como si pudiera quedarme para siempre.

Me encanta esta vida. Pienso que los niños deben criarse pudiendo salir a jugar a cualquier parque cercano, que tienen la obligación de subirse a todos los árboles y que los perros y los balones deberían estar siempre pegados a sus piernas.

Y lamento cuando no todo sale como nos gustaría, pero no pediré perdón por elegir cómo quiero vivir.

7 comentarios:

Unknown dijo...

pues claro, cada mochuelo que aguante su olivo, como decía aquél.

Isabel Burriel dijo...

Si yo pudiera elegir donde vivir o si tuviera los arrestos para hacerlo me gustaría que fuera en algún sitio más campestre que esta gran ciudad. Me gustaría que mi hija viera los animales, las plantas, la naturaleza en todo su esplendor y no esos arboluchos de las aceras.

santibichos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
santibichos dijo...

Cómo lo estás pasando, eh!, qué lo disfrutes! Un bico

pluton dijo...

Pues yo no me las callo... para que? A los 40 años me parece que ya se pueden decir las cosas aunque a otros les pique.

ilu dijo...

Yo creo más bien que a los 40 años (o los 30 y pico) uno ya no necesita decir todo lo que se le pasa por la cabeza.

Unknown dijo...

pues yo las suelto ahora más que antes